Estuve mirando Dinosaurio el día de ayer y nuevamente encontré una reflexión que no se me había ocurrido antes. Tal vez por la perspectiva que mi estado emocional actual ha aportado como resultado de la ansiedad y la desesperanza de la pandemia. Dinosaurio es mi película de confort así que volví a ella como invariablemente hago cuando quiero refugiarme del miedo a enfrentar la realidad. Fue así que noté algo sobre Kron que no había notado antes.
Desde el primer momento cuando Aladar se presenta y le sugiere que baje el ritmo para que las señoras mayores puedan seguirles el paso y Kron responde "Que todos sigan a los débiles, qué gran idea" y se burla, queda establecido que Kron se rige por la idea de que sólo los fuertes sobreviven, y de que cada uno es responsable de sí mismo. Este último punto representa una pequeña contradicción ya que él como líder es en realidad responsable de toda la manada. Pero Kron es un lider autoritario, y el bienestar de aquellos a quienes dirige no es necesariamente su directriz. Su directriz es llegar a los nidales con una manada a rastras. Si pocos o muchos miembros de la manada mueren durante el trayecto para el es irrelevante, pues deacuerdo a su ideología, sus vidas o su bienestar no son su responsabilidad.
Esto también lo refuerza al ordenarle a Bruton su segundo al mando recordarle al grupo las reglas del viaje "No habrá agua hasta el otro lado, y mantengan el paso. Si los alcanza un predador, ahí se quedan"
Y durante la mayor parte del viaje, Kron sostiene una actitud firme y despiadada, aumentando incluso el ritmo de avance. El único momento donde vemos un atisbo de desatino en el rostro del líder es aquel donde una vez alcanzada la colina el lago que esperaban encontrar para beber agua ha desaparecido y en su lugar solo hay un hueco enorme y desierto.
Es evidente que esta no era la primera vez que Kron lideraba la manada en el tránsito hacia los nidales, así que probablemente daba por sentado la existencia de dicho lago. Es entonces comprensible su desconcierto, aunque este no dura mucho pues de inmediato reprende a un par de pequeños que lloriquean de sed y da la orden de seguir adelante.
Para este punto, la manada está agotada y llevan ya algunos días sin beber agua. Neera hace énfasis en este hecho y le menciona a Kron que de seguir así podrían perder la mitad de la manada. Incluso Neera quien al parecer ha crecido con las mismas directrices e ideología de su hermano, se sorprende ante la indolente respuesta de Kron que con desdén responde "Se salvará la mitad que merezca vivir" y acto seguido, lanza un rugido llamando a la manada a continuar caminando a paso firme.
No sólo le es ajeno el bienestar de los miembros de la manada, sino que piensa primero y al parecer únicamente en sí mismo. Cuando Aladar y sus amigos encuentran agua cavando en la tierra Kron ni siquiera se detiene a escuchar a Aladar y se apropia de inmediato del pequeño charco, rugiendo y violentando a cualquiera que intenta acercarse a beber.
De nuevo, el sólo es responsable de sí mismo y de su propio bienestar.
Incluso el dolor de un miembro cercano de la manada parece serle indiferente, cuando su propio segundo al mando, Bruton, resulta herido por carnotauros en su búsqueda por agua a la que el propio Kron lo había enviado no mucho antes. Al ver a un Bruton mal herido y cojeante advertirle de la presencia de los carnotauros, Kron se encoleriza y le reprocha haber atraido a los predadores hacia ellos. "Puedes alimentarlos con tu carne!" le grita.
De nuevo vuelve a rugir para mover a la manada y tratar de evadir a los predadores. Aladar intenta interceder por sus amigas las mayores y Kron se niega a detenerse. "Distraerán a los predadores" le dice.
Aladar se enfurece y se dirige a la manada que comienza a avanzar. "Tú podrías ser uno de ellos, o tú" les grita. Lejos de considerar la perspectiva de Aladar, Kron se enfurece y derriba violentamente al dinosaurio más joven, amenazándo su vida si volviese a interferir.
Para este punto Neera ya no parece estar tan convencida de que su hermano esté haciendo lo correcto, sin embargo lo sigue mientras Aladar regresa por sus amigos, siendo dejados atrás por la manada en el proceso.
Otro momento de desconcierto llega cuando, una vez ante la entrada a los nidales, un derrumbe bloquea el paso. Pero Kron no está dispuesto a considerar alternativas. Al parecer el tradicionalismo inflexible es otra de sus manías y para él no hay otra manera de hacer las cosas excepto de la forma que siempre se ha hecho. "Por la mañana, escalaremos" dice ante la mirada incrédula de Neera.
La manada está cansada, abatida y trepar un muro de rocas parece un desafío inconcebible. Pero Kron les ordena continuar y comienza a hacerlo el mismo empujando a un par de crías que Neera había rescatado.
Entonces llega Aladar y menciona que hay otro camino al valle y que no es posible que pasen por el derrumbe. Kron ignora por completo la alternativa y responde ante el desafío que Aladar representa a su autoridad. "Se quedan comingo!" ordena, pero Aladar ya ha tenido suficiente de la necedad catastrófica del lider, y le da la espalda.
Esto termina por encender la ira de Kron y desenlaza en un ataque que solo Neera es capaz de detener, empujando a su hermano cuando se disponía a dar el golpe de gracia a Aladar.
Podemos ver la incredulidad y desatino de Kron en este momento. Quizá el primer momento de vulnerabilidad cuando, al ser su hermana quien le pone un hasta aquí, lo despoja de su autoridad. Sin más Kron observa como la manada, siguiendo el ejemplo de Neera, comienza a seguir a Aladar.
Pero antes de que puedan salir del acantilado, un carnotauro aparece acorralando a la manada. Kron culpa a Aladar e intenta recuperar su dominio instándoles a seguirlo escalando las rocas. Pero Aladar consigue que la manada se mantenga unida y enfrenten al carnotauro, pasándole justo por enfrente y dejando a Kron detrás.
Kron se da cuenta de que el carnotauro se dirige hacia él y continúa trepando, entonces se encuentra con un vacío insalvable. No hay a donde ir, tal como Aladar dijo, jamás habrían podido subir. No sólo se da cuenta de esto sino que al girarse ve las fauces del carnotauro avalanzarse hacia él. Es en esta escena y mientras susurra apenas un "No" que Kron finalmente se da cuenta de que no es invulnerable.
Incluso en ese momento no se rinde y enfrenta al carnotauro con fortaleza y decisión. Pero el predador ambriento lo levanta con sus fauces y lo lanza contra una roca asestando un golpe fatal. Kron entonces mira al predador y se da cuenta de su fin está por llegar, no sin antes poder presenciar como su hermana empuja al carnotauro en un intento por rescatarle.
Y allí, víctima a la vez de su orgullo y de su propia autoridad Kron fallece, justo a punto de alcanzar su objetivo.
Y ese es el punto al que quería llegar.
Kron jamás consideró que él podría ser uno de aquellos que no "mereciera vivir", a Kron jamás le cruzó por la mente en todo el camino que él podría no lograrlo.













No hay comentarios:
Publicar un comentario